Industria cárnica
Empresas que trabajan con materias primas, despiece, elaboración o envasado y necesitan mantener controlados lotes, caducidades, stock y expediciones durante todo el proceso.
Conecta compras, producción, calidad, almacén, ventas y distribución en un mismo sistema de gestión. Implantamos Microsoft Dynamics 365 Business Central y lo adaptamos a procesos donde la trazabilidad, el control del producto y la coordinación de la operativa son especialmente importantes.
Hemos trabajado con productores, fabricantes, transformadores, distribuidores, empresas de frío, lácteos y restauración colectiva con operativas y necesidades de gestión diferentes.
Contamos con reconocimiento de Microsoft en aplicaciones empresariales, dentro de un ecosistema orientado a ERP, datos, productividad, automatización e inteligencia artificial.
+25
años de experiencia
+200
proyectos realizados
%95
satisfacción cliente
Dentro del sector alimentario conviven operativas muy diferentes. El producto, los procesos de elaboración, la vida útil, el almacenamiento y la forma de llegar al cliente condicionan cómo debe plantearse la gestión.
Empresas que trabajan con materias primas, despiece, elaboración o envasado y necesitan mantener controlados lotes, caducidades, stock y expediciones durante todo el proceso.
Compañías que convierten materias primas en producto semielaborado o terminado y deben coordinar fases productivas, consumos, rendimientos, mermas, trazabilidad y almacén.
Fabricantes que trabajan con recetas, composiciones, formatos y presentaciones distintas, donde planificación, consumos, costes de elaboración y disponibilidad de producto terminado son clave.
Productores y distribuidores de leche, yogures, quesos y otros derivados que gestionan lotes, vida útil, cadena de frío, stock disponible y reparto con plazos ajustados.
Empresas con producto de alta rotación y vida útil corta, donde la disponibilidad diaria, los pesos, los formatos, la trazabilidad y la rapidez en preparación y expedición condicionan la operativa.
Operativas de almacenamiento y distribución refrigerada o congelada que necesitan controlar cámaras, ubicaciones, lotes, caducidades y movimientos de producto con precisión.
Empresas que planifican compras, producción y distribución para distintos centros o servicios, con necesidad de controlar consumos, costes y cumplimiento de cada pedido.
Productores que gestionan ciclos agrícolas o ganaderos y, en muchos casos, conectan la producción primaria con transformación, envasado, almacén y comercialización.
A medida que aumentan la producción, las referencias, los lotes, las ubicaciones o las exigencias de trazabilidad, también crece la dificultad para coordinar la operativa con información fiable.
Estas situaciones suelen aparecer cuando el sistema actual ya no acompaña bien los procesos de producción, almacén, calidad, distribución y control del negocio.
Para conocer el origen de una materia prima, en qué productos se ha utilizado o qué clientes han recibido un lote necesitáis consultar distintas fuentes o realizar comprobaciones manuales.
Las diferencias entre el sistema y el almacén dificultan saber qué producto está disponible, dónde se encuentra y en qué condiciones puede utilizarse, prepararse o venderse.
Fechas de consumo, caducidades o vida útil se revisan mediante listados, hojas de cálculo o controles manuales, complicando la rotación y la salida correcta del producto.
Las necesidades de fabricación, materias primas, capacidad o fechas se planifican fuera del sistema principal y cuesta coordinarlas con compras, almacén, pedidos y disponibilidad de producto.
No resulta sencillo comparar lo previsto con lo realmente consumido o producido, analizar mermas y desviaciones o conocer el coste real de cada elaboración.
Controles, incidencias, verificaciones o bloqueos se gestionan al margen de compras, producción o almacén y obligan a cruzar información para conocer el estado real del producto.
Antes de expedir hay que revisar manualmente disponibilidad, lotes, fechas, cantidades, formatos o condiciones específicas del cliente, ralentizando la preparación.
Ubicaciones, movimientos, prioridades o criterios de preparación dependen de la experiencia del equipo, documentos en papel o comunicación interna en lugar de un sistema común.
La preparación termina en el almacén, pero cargas, entregas, transporte, incidencias o confirmaciones siguen circuitos separados y generan trabajo adicional.
Hay información de ventas y facturación, pero cuesta analizar con rapidez costes, rentabilidad o desviaciones por producto, familia, cliente, canal o proceso.
No todas las empresas necesitan la misma solución. Partimos de Business Central como núcleo de gestión y añadimos capacidades de producción, trazabilidad, calidad, almacén, movilidad, analítica, automatización, integraciones o transporte según las necesidades reales de cada operativa.
En alimentación, la trazabilidad debe acompañar al producto desde la recepción de materias primas hasta la expedición. No basta con conocer el stock: hay que poder relacionar lotes, movimientos, consumos, controles de calidad e incidencias para saber qué ha ocurrido con cada producto y actuar con rapidez cuando sea necesario.
El control de calidad debe formar parte del mismo circuito, vinculando inspecciones, bloqueos, liberaciones o incidencias con el producto y con el momento del proceso en el que se producen.
Cuando producción se planifica al margen de compras, ventas o almacén, aumentan los ajustes manuales y resulta más difícil anticipar necesidades. La gestión debe relacionar lo que hay que fabricar con las materias primas disponibles, los pedidos, la capacidad y el resultado real de cada proceso.
Durante la producción también es importante registrar lo que realmente ocurre para conocer consumos, cantidades obtenidas, rendimientos, mermas y desviaciones respecto a lo previsto.
En una empresa alimentaria, una misma referencia puede encontrarse en diferentes ubicaciones, lotes o fechas de caducidad. La gestión del almacén debe permitir saber qué producto está disponible, dónde se encuentra y qué existencias deben utilizarse primero.
Una operativa de almacén bien conectada ayuda a reducir comprobaciones, mejorar la rotación y agilizar los movimientos desde la recepción hasta la preparación y salida de mercancía.
El aprovisionamiento debe estar conectado con producción, ventas y existencias para evitar tanto faltas de materia prima como acumulaciones innecesarias. La planificación de compras necesita partir de información fiable sobre demanda, stock y necesidades futuras.
La recepción también es un punto crítico: cantidades, lotes, fechas, documentación y condiciones del producto deben incorporarse correctamente desde su entrada.
En alimentación, preparar un pedido puede depender del lote, la fecha de caducidad, el formato, el peso o las condiciones acordadas con el cliente. Ventas y almacén necesitan compartir información para evitar comprobaciones manuales y agilizar la preparación.
Conectar la demanda comercial con la disponibilidad real permite conocer qué puede servirse, qué queda pendiente y cómo debe prepararse cada pedido.
La gestión no termina cuando el pedido está preparado. En empresas con reparto propio, transporte externo o entregas programadas hay que coordinar cargas, vehículos, transportistas, rutas, horarios y confirmaciones de entrega.
Integrar esta información con los pedidos permite conocer qué está preparado, qué ha salido, qué queda por entregar y qué incidencias se han producido durante el servicio.
El margen no depende únicamente del precio de compra y del precio de venta. Los consumos reales, las mermas, los rendimientos de producción y otros costes operativos también influyen en el resultado.
Relacionar la información económica con lo que ocurre en producción, almacén, compras y ventas facilita detectar desviaciones y entender mejor la rentabilidad de cada producto, cliente o canal.
Muchas empresas alimentarias trabajan con sistemas, dispositivos y aplicaciones adicionales al ERP. El objetivo no es incorporar más herramientas de forma independiente, sino conseguir que la información circule entre ellas sin duplicar tareas.
Conectar la gestión central con clientes, proveedores, canales digitales, dispositivos y sistemas externos ayuda a automatizar procesos y disponer de una visión común de la operativa.
Partimos de una base común y añadimos el nivel de especialización que necesita cada empresa según sus procesos y complejidad.
El núcleo de gestión que conecta finanzas, compras, ventas, inventario, producción y almacén, manteniendo la información del negocio en un mismo entorno.
Amplía la gestión financiera, comercial y administrativa con capacidades específicas sobre Business Central.
Gestión avanzada de almacén para controlar recepciones, ubicaciones, lotes, caducidades, inventario, picking, radiofrecuencia, etiquetado y expediciones.
Conecta planificación, preparación de cargas, rutas, entregas, incidencias y costes de transporte.
Procesos específicos para empresas de pescado y producto fresco, con una operativa marcada por pesos, formatos, trazabilidad y rapidez de preparación.
Aplicación de preventa y movilidad para comerciales que conecta clientes, catálogo, precios, stock, ofertas y pedidos.
Centraliza comunicaciones y avisos vinculados con clientes, proveedores, documentos y procesos.
Facturación adaptada a los requisitos de VeriFactu integrada con Business Central.
Plataforma de bajo código para crear aplicaciones, automatizar procesos, analizar datos, desarrollar portales e incorporar agentes de IA.
Productividad, colaboración y seguridad para comunicarse, trabajar con documentos y acceder a la información desde distintos dispositivos.
Agentes que automatizan tareas concretas de compras y ventas manteniendo la revisión del usuario en los puntos clave.
Procesa facturas de proveedor, extrae la información del documento y prepara el borrador de compra para su revisión.
Gestiona solicitudes comerciales recibidas por correo, identifica clientes y productos, consulta disponibilidad y prepara ofertas o pedidos para su revisión.
Conectamos Business Central y nuestras soluciones con los sistemas que forman parte de vuestra operativa para automatizar el intercambio de información y evitar procesos manuales.
Ecommerce · Portales B2B · Clientes y grandes cadenas · Proveedores · Transportistas · Sistemas de etiquetado · Básculas · Sistemas de planta
EDI · APIs · Conectores específicos
Migración desde Dynamics NAV u otros sistemas, consolidación de información e incorporación de los históricos necesarios para continuar trabajando con contexto.
Wi-Fi profesional · red · switching
Terminales RF · PDAs · lectores · tablets
Impresoras · etiquetas · códigos de barras · balanzas
Básculas · terminales · dispositivos · equipos de trabajo
Ordenadores · pantallas · impresión · periféricos
Analizamos la operativa para definir qué puede cubrir Business Central, qué especializaciones son necesarias y qué integraciones, aplicaciones o infraestructura deben formar parte del proyecto.
Anela Fruits es una empresa familiar de Girona dedicada a la producción de manzanas y peras y a la elaboración de productos de fruta a partir de su propia cosecha. Su actividad conecta producción agrícola, almacenamiento en frío, elaboración, envasado y comercialización, con una operativa en la que la trazabilidad y el control del producto son especialmente relevantes.
El proyecto con InfoGestió Girona se ha orientado a conectar la información de producción, existencias, almacén, pedidos y expediciones dentro de una gestión común. Esto facilita el seguimiento del producto desde la materia prima hasta su salida, mejora la visibilidad sobre el stock disponible y permite coordinar con mayor orden la preparación de pedidos y la actividad comercial.
BOISA está especializada en la elaboración de comidas para colectividades y combina cocina central, producción diaria, gestión de comedores y distribución de menús a distintos centros. Su actividad requiere coordinar compras, materias primas, elaboración, necesidades de cada servicio y entregas, manteniendo además un control riguroso sobre el producto y los procesos.
InfoGestió Girona ha acompañado a BOISA en la evolución de su gestión para trabajar con información más integrada entre aprovisionamiento, producción, existencias y servicio. El proyecto permite disponer de una visión más ordenada de las necesidades de cada centro, coordinar mejor la planificación con los recursos disponibles y facilitar el seguimiento de costes y consumos asociados a la operativa diaria.
Avícola Maria es una empresa familiar del Baix Empordà dedicada a la producción, procesado, distribución y comercialización de productos avícolas. Su operativa conecta aprovisionamiento, procesado, distintos formatos de producto, almacenamiento y distribución a restauración y comercio, con especial atención a la trazabilidad y la seguridad alimentaria.
El proyecto con InfoGestió Girona se ha planteado para conectar las diferentes áreas de la operativa y disponer de mayor control sobre producto, lotes, existencias, pedidos y expediciones. Centralizar esta información facilita el seguimiento del producto a lo largo del proceso, mejora la coordinación entre producción, almacén y ventas y proporciona una base más fiable para gestionar una actividad con múltiples referencias y movimientos diarios.
Trabajamos junto al equipo del cliente con una metodología estructurada para entender el negocio, concretar el alcance, preparar la solución, formar a los usuarios y acompañar la puesta en marcha con decisiones y validaciones compartidas durante todo el proyecto.
Analizamos las áreas, procesos, necesidades y sistemas actuales. Mediante reuniones, demostraciones y sesiones de preventa identificamos qué debe resolver el proyecto, qué soluciones pueden ser necesarias y dimensionamos un primer alcance.
Una vez aprobado el proyecto, alineamos equipos, objetivos, prioridades y responsabilidades. Preparamos los entornos de trabajo y acordamos calendario, hitos y seguimiento.
Mediante talleres funcionales definimos cómo debe funcionar cada proceso y qué soluciones y desarrollos son necesarios.
Configuramos las soluciones y preparamos los datos, migraciones y adaptaciones necesarias, priorizando una solución mantenible y preparada para evolucionar.
Formamos a los usuarios por áreas y procesos para que trabajen con la operativa que utilizarán después del arranque. Los usuarios clave disponen de toda la información y documentación de apoyo.
Antes de la puesta en marcha verificamos procesos críticos, configuraciones, usuarios y datos y realizamos la migración definitiva. Durante el arranque acompañamos al equipo y, después, damos continuidad al sistema mediante soporte y evolución.
Durante todo el proyecto trabajamos con dirección y usuarios clave para facilitar la toma de decisiones, comunicar los cambios, gestionar expectativas y favorecer la adopción de los nuevos procesos y herramientas.
Un ERP para alimentación debe conectar compras, producción, ventas, inventario, almacén, trazabilidad, expediciones, costes y finanzas sobre una misma información.
Según la actividad, también puede ser necesario controlar lotes, fechas de caducidad, vida útil, calidad, rendimientos, mermas, cámaras, preparación de pedidos, transporte o integraciones con equipos y sistemas externos.
La clave no está en incorporar todas las funcionalidades posibles, sino en definir qué procesos necesita controlar cada empresa y qué nivel de especialización requiere su operativa.
Sí. Business Central puede actuar como núcleo de gestión para fabricantes, transformadores, distribuidores y otras empresas alimentarias que necesitan conectar información financiera, comercial y operativa.
La plataforma cubre áreas como finanzas, compras, ventas, inventario, almacén y, en la edición Premium, producción. A partir de esta base se pueden incorporar capacidades más especializadas de almacén, calidad, analítica, movilidad, transporte o integración cuando la operativa lo requiere.
En actividades de producción primaria con necesidades muy específicas —por ejemplo, gestión agronómica, parcelas o controles ganaderos especializados— conviene analizar qué parte debe asumir el ERP y qué aplicaciones sectoriales deben mantenerse o integrarse.
Sí. Business Central Premium dispone de capacidades de fabricación para planificar, ejecutar y controlar procesos productivos.
Permite trabajar con listas de materiales de producción, rutas, centros de trabajo y maquinaria, órdenes de producción, consumos, tiempos, cantidades producidas y costes. La planificación puede relacionar demanda, previsiones y necesidades de materiales mediante MPS y MRP.
El alcance debe configurarse según el proceso real de cada empresa: fabricación continua o por órdenes, producto semielaborado, diferentes formatos, capacidades y criterios de planificación.
Sí. Business Central permite realizar seguimiento de artículos mediante números de lote y registrar fechas de caducidad para mantener la trazabilidad de los movimientos.
Esto permite relacionar entradas, existencias, consumos, producción y salidas con los lotes correspondientes. En una empresa alimentaria, este control puede extenderse desde la recepción de materias primas hasta la expedición del producto terminado.
Cuando el almacén requiere un nivel operativo más avanzado, estas capacidades pueden complementarse con gestión especializada de ubicaciones, radiofrecuencia, etiquetado, picking y expediciones.
Business Central puede incorporar controles de calidad vinculados a procesos de compra, producción, ensamblado y almacén mediante la funcionalidad de Quality Management de Microsoft.
Según la configuración, se pueden generar inspecciones, registrar resultados y relacionar las decisiones de calidad con el producto y el momento del proceso en el que se realiza el control. También es posible bloquear lotes cuando una inspección no se supera.
El diseño del circuito de calidad debe adaptarse a los controles reales de cada empresa y convivir con los procedimientos, documentación o aplicaciones específicas que ya formen parte de su sistema de calidad.
No todas las empresas alimentarias necesitan un SGA. Business Central ya permite gestionar inventario, ubicaciones y diferentes niveles de operativa de almacén.
Un SGA empieza a aportar más valor cuando aumenta la complejidad: múltiples ubicaciones o cámaras, gran volumen de recepciones y expediciones, varios operarios, radiofrecuencia, picking, inventarios, etiquetado, lotes, caducidades o necesidades de trazabilidad más exigentes.
En estos casos, WMS IFG complementa Business Central para acercar la gestión al trabajo físico del almacén y mantener conectados los movimientos con el stock, los pedidos y los documentos del ERP.
Sí. Business Central puede trabajar con el criterio FEFO —primero en caducar, primero en salir— cuando el seguimiento del artículo, las fechas de caducidad y la configuración del almacén están preparados para ello.
Este criterio resulta especialmente útil en producto fresco, refrigerado o con vida útil limitada porque ayuda a proponer primero las existencias con vencimiento más próximo.
La configuración debe revisarse junto con las reglas reales de cada empresa, ya que pueden existir restricciones por cliente, lote, calidad, ubicación, formato o condiciones comerciales que también afecten a la selección del producto.
Sí. Business Central dispone de APIs y servicios de integración que permiten conectarlo con aplicaciones y sistemas externos.
Según la operativa, podemos integrar clientes y proveedores mediante EDI, ecommerce o portales B2B, sistemas de etiquetado, básculas, dispositivos de almacén, transportistas, maquinaria o aplicaciones específicas de planta.
Antes de integrar, revisamos qué información debe intercambiarse, con qué frecuencia, qué sistema debe ser el origen de cada dato y qué controles son necesarios para evitar duplicidades o incoherencias.
Business Central puede mantener conectados los pedidos, el stock y la expedición, y la operativa de transporte puede ampliarse cuando la empresa necesita planificar y controlar la entrega con mayor detalle.
En empresas con reparto propio, transporte externo o modelos mixtos pueden incorporarse procesos para organizar cargas, rutas, vehículos, entregas, incidencias, devoluciones y costes de transporte.
El objetivo es que la información no se corte cuando la mercancía sale del almacén y que el pedido pueda seguirse hasta su entrega al cliente.
No. Implantar Business Central no significa necesariamente eliminar todas las aplicaciones existentes.
Durante el análisis revisamos qué procesos puede cubrir el ERP, dónde se necesitan soluciones complementarias y qué aplicaciones externas siguen aportando valor.
A partir de ahí se define qué sistemas se sustituyen, cuáles se mantienen y cuáles deben integrarse. Es habitual conservar determinados sistemas de planta, calidad, ecommerce, etiquetado, laboratorio u otras aplicaciones especializadas cuando existe una razón funcional para hacerlo.
Sí, aunque la estrategia de migración debe definirse para cada proyecto.
Analizamos maestros, saldos, movimientos abiertos, documentos e históricos para decidir qué información debe incorporarse al nuevo entorno y qué información puede mantenerse disponible para consulta.
En migraciones desde Dynamics NAV o Navision también revisamos personalizaciones e integraciones existentes para determinar cuáles siguen siendo necesarias, cuáles puede cubrir el estándar actual y cuáles deben evolucionar.
No existe un plazo único. La duración depende de los procesos incluidos, el número de centros o sociedades, los usuarios, la producción, el nivel de almacén, las integraciones, la migración de datos y las adaptaciones necesarias.
Antes de iniciar el proyecto definimos el alcance y una planificación que contempla análisis funcional, configuración, soluciones complementarias, integraciones, migración, pruebas, formación y puesta en marcha.
En este sector también es importante planificar el cambio teniendo en cuenta campañas, picos de actividad y periodos críticos de producción o distribución.
El coste depende del alcance real del proyecto y no únicamente del número de usuarios.
Influyen las licencias necesarias, los procesos que deben cubrirse, la complejidad de producción y almacén, las integraciones, la migración de datos, las soluciones complementarias y las adaptaciones específicas.
Por este motivo diferenciamos el coste recurrente de licencias y servicios del coste de implantación y definimos una propuesta después de revisar los principales procesos y necesidades de la empresa.
Power BI permite convertir los datos de gestión en cuadros de mando e indicadores para analizar la operativa y su impacto económico.
Según la información disponible, puede utilizarse para analizar producción, consumos, rendimientos, mermas, existencias, caducidades, rotación, compras, ventas, costes y márgenes por producto, familia, cliente, canal o periodo.
El objetivo es facilitar que dirección y responsables de área puedan detectar desviaciones, profundizar hasta el origen del dato y tomar decisiones con una visión común del negocio.
Conocer la operativa de cada actividad nos permite plantear el ERP desde los procesos que realmente condicionan el control, la eficiencia, el margen y la calidad del servicio.
Fabricantes de maquinaria · Equipamiento alimentario · Metal y mecanizado · Fabricación bajo proyecto · Montaje y puesta en marcha · Textil
Ver sector →
Distribuidores mayoristas · Distribución alimentaria · Vinos y bebidas · Pescado y producto fresco · Supermercados y cadenas · Grupos de empresas
Ver sector →
Empresas de transporte y mensajería · Operadores logísticos · Empresas de almacenaje · Almacenes de frío y congelado
Ver sector →Constructoras e interiorismo · Instaladoras · Electricidad y fontanería · Climatización y refrigeración · Mantenimiento y SAT · Energía solar · Distribuidores de materiales · Alquiler de equipos
Ver sector →
Asesorías · Consultoría técnica · Centros educativos · Fundaciones y asociaciones · Clínicas veterinarias y dentales · Centros de consulta y bienestar
Ver sector →Revisamos cómo trabaja la empresa para determinar qué procesos puede cubrir Business Central y dónde son necesarias soluciones, desarrollos o integraciones adicionales.